Otra vez te has confundido, condenandome al olvido yo te juro que no volverá a pasar. Porque ya no seré la tonta que a merced de tus antojos me entregaba para dejarse llevar, por hacer caso a lo que me dictabas, lo ame como tal vez no debí amarlo y ahora dime como haré para olvidarlo. Que estúpida fui, por confiar en ti , tarde me di cuenta que ha sido un error, sabes que su amor no vale la pena; que estúpida fui quisiera arrancarte del pecho.